Veracruz, entre la alarma y el terror

Edgar Hernández / Ya no hay Cárteles, dejamos de ser primero en feminicidios, se van a pagar los más de 12 mil millones de pesos que se adeudan al ISSSTE, lo de la masacre de policías en Córdoba no es motivo de alarma y la neta, la neta Cuitláhuac García no pedirá licencia, se queda todo el sexenio.

Conclusión: ¡Estamos a toda madre!

Que los zopilotes miren para otro lado”, declaró voz en cuello el gobernador –¿Se referiría a Ahued o a los chayoteros?- “Deberían zopilotear a otros que no se levantan ni con nada, ni golpeando al presidente ni a mí”, dijo el gober en su canal favorito, RTV.

¿Cuál es el purrum, entonces?

Por qué, si es verdad lo que dice Cuitláhuac, tanto brinco estando el suelo tan parejo. Por qué lo queremos echar del gobierno si, según él, estamos contentos y complacidos por su habilidad para gobernar, amén de que baila como los merititos Ángeles… azules.

Así pues, en la óptica del gobierno del cambio, no se entienden las razones de la molestia social ni el reclamo ciudadano de que se vaya si ya nos dijo hasta el cansancio que no tiene la culpa de nada ya que todos nuestros males son consecuencia de los gobiernos anteriores.

Pero además, para qué tanto pleito por lo del Dengue, si con que echemos humito en nuestras casas y contaminemos las tierras esos pinches moscos se acaban.

Para qué tanto cuento con lo de los feminicidios si al reclasificar el término las cifras bajaron aunque las muertas sigan en aumento porque desaparecen del papel no de la realidad.

Por qué y para qué tanto enojo por la escalda de muertes y destazamientos si ya no hay Cárteles, según el gobernador quien todavía el Día de Reyes del año pasado declaraba queen Veracruz hay operando seis cárteles del narcotráfico y lamentablemente, el Estado no cuenta con la capacidad para hacerles frente con sus fuerzas policíacas estatales”.

Sin querer mencionar los nombres de las organizaciones delincuenciales el hoy amnésico gobernador se refería al Cártel de Jalisco Nueva Generación, Los Zetas, Sangre Nueva Zeta, Grupo Sombra, Cártel del Golfo y las organizaciones de huachicoleros independientes.

Pero bueno, todo eso ya no existe.

Los malos ya se fueron y quienes estamos confundidos somos los veracruzanos a quienes tal vez nos convendría iniciar un éxodo como el realizado por los israelitas. Tal vez todos los inconformes deberíamos unirnos para ir en busca de la Tierra Prometida, esa región que, según la Biblia le fue prometida por Dios a Abraham y sus descendientes.

Tal vez porque aquí en el gobierno del cambio, en el de la Cuarta Transformación, el de los abrazos no balazos, no cabemos.

Tiempo al tiempo.

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