Los botines de Juan Nicolás Callejas Arroyo, y el relevo de Lacho en la 32 del SNTE en Veracruz

Luis Ortiz Ramírez / Cuando llegó Juan Nicolás Callejas Roldan a la Sección 32 del SNTE, desplazando al candidato más fuerte, que en ese momento era Lázaro Medina Barragán, actual secretario de la sección que aglutina a más de 110 mil maestros veracruzanos, incluyendo administrativos y personal de apoyo; el hijo del finado maestro Callejas Arroyo, dejó pasar una oportunidad que jamás podrá volver a tener.  El conocido King, pudo haber puesto las bases para lograr un verdadero relevo generacional y desplazar a una generación de dinosaurios y mamuts reumáticos, que durante décadas estuvieron pegados a la ubre del sindicato.

Sin embargo, no lo hizo, de entrada, se rodeó de un sequito de huelepuedos, provenientes de Arroyo Hondo, de Veracruz Puerto, y Coatzacoalcos; mismos que en lugar de asesorarlo y de ayudarlo, le solaparon sus triquiñuelas, haciéndose cómplices en detrimento de los derechos de muchos maestros. Lo cierto, es que gran parte de la aceptación que Callejas Roldan tenía, se debía precisamente a la sombra protectora de su señor padre. El mismo sabe que los botines de su señor padre le quedaron grandes.

Hoy el King, se encuentra solo, ya no cuenta con su sequito de corifeos, algunos al no ver futuro, buscaron acomodo en sus escuelas, o en el gobierno federal, o sencillamente se alejaron. En los hechos, Callejas Roldan, ya no tiene la fuerza ni la inercia que le patrocinaba su padre desde el gobierno local o federal. Los últimos resultados electorales que obtuvo, cuando se aventuró a buscar un espacio en la cámara de senadores, lo coloca en el rincón del lamentable olvido. El hijo del oriundo del Pato, olvidó que en esta vida se cosecha lo que se siembra, y Callejas Roldan sembró con mano ligera y descuidada, una semilla que nunca germino, no se tomó la gentileza de cuidar a los afiliados a la sección 32, se engolosino con las lisonjas que otorga el poder y creyó que el poder es eterno, y lo peor es que pensó que este, siempre estaría cerca de él.

Juan Nicolás Callejas Roldan, se encuentra en una encrucijada, ya no hay quien le asesore o le diga cómo hacer las cosas, el cambio seccional le ha llegado con circunstancias muy distintas, sabe que sus cercanos quieren los reflectores, algunos ya  andan como jauría suelta, por ocupar el lugar que dejará “Lacho”, a quien por cierto, el mismo  le puso marcaje personal, y poco le dejo hacer, ya que  seguramente como terapia ocupacional, Callejitas hacia las funciones que estatutariamente le correspondían a Lázaro Medina.

Por esa razón, llegó a la conclusión que las bases magisteriales ya no le aceptarían alguna imposición familiar como lo vinieron haciendo durante muchos años. Callejitas sabe que desde el 2013, el SNTE a nivel nacional perdió la poca credibilidad que conservaba. Está bien documentada la postura cobarde, chillona y convenenciera que adoptó cuando fue secretario seccional.

Los maestros aun no olvidan ni le perdonan que él y sus achichincles, se hayan puesto como tapetes ante el gobierno del nefasto Javier Duarte, aún están frescas las imágenes de maestros golpeados, para que su estirpe pudiera festejar la noche mexicana con Javier Duarte, el mayor represor y jineteador de los recursos de los maestros.

Por esa razón, los maestros ya no se tragan la píldora de la unidad sindical, ahora comprenden que esta bandera, solo fue utilizada para enriquecer a su prole. Por eso, que no venga con el cuento de que su señor padre le dijo antes de morir, que la buena para remplazar a Lázaro Medina, es la secretaria de Negociación de la sección 32 del SNTE, Lizbeth Castro Morales, que no venga con el cuento chino de que ya habló con la maestra Elba Esther Gordillo, esta ni siquiera le contesta el teléfono.

Callejitas debe de comprender que es tiempo de tomar en cuenta la opinión de todos, debe de entender que si los secretarios delegacionales, representantes de escuela y la base en general, rechazan a sus protegidos, deberá respetar lo que las mayorías manden, y si los maestros prefieren a Francisco Javier Carretero Villanueva, pues tendrá que doblar las manos.

Desde luego que todos los aspirantes y suspirantes, deberán convencer, absolutamente a todos los afiliados a la sección 32. Por lo pronto, a Juan Nicolás Callejas Roldan le está agarrando la noche, si este no se pone las pilas, y no respeta la voluntad de las mayorías, tenga la seguridad, que puede sufrir un descalabro mayor. Como dijera el célebre Renato Leduc: “Sabia virtud de conocer el tiempo, a tiempo amar y desatarse a tiempo; como dice el refrán: dar tiempo al tiempo, que de amor y dolor alivia el tiempo”.

Deja un comentario